El folclore musical de la comarca de Ciudad Rodrigo, es una de las manifestaciones más ricas y puras de toda la provincia salmantina. Posee identidad propia, profundamente enraizada en la tradición charra y enriquecida por el constante intercambio cultural que propicia su proximidad con la frontera lusa, la conocida "Raya". Especialmente importante es la influencia de subcomarcas como El Rebollar, auténtico pulmón en la transmisión de esta cultura.
La música tradicional de esta extensa comarca orbita en torno a la figura indispensable del tamborilero, capaz de interpretar dos instrumentos a la vez:
A este dúo se suman las castañuelas, tocadas por los propios danzantes, y, en contextos más íntimos como las rondas, se usan además instrumentos populares como el almirez, la sartén, el rabel y la guitarra.
El repertorio mirobrigense es un despliegue de elegancia y variedad. La vida transcurría al son de las alboradas mañaneras, los pasacalles festivos, los antiguos romances y las míticas rondas de boda, que funcionaban como sentido homenaje musical para los contrayentes. En cuanto al baile, destacan:
La preservación de los ricos trajes típicos y los bailes mirobrigenses es posible gracias al tesón de grupos folclóricos como La Espuela. Asimismo, el calendario anual brilla con eventos ineludibles como el Festival de la Charrada, que reúne a los mejores tamborileros, y las Jornadas de Cultura Tradicional Rayana.
Destaca también la incansable labor de investigadores y músicos locales, siendo un referente imprescindible José Benito Mateos Pascual, quien desde El Rebollar ha dedicado su vida a recuperar y difundir las joyas musicales de las sierras de esta zona.