Sugerencias:
El Mirandés
1. ¿Qué es el mirandés?
El mirandés, o lengua mirandesa, es el nombre de una lengua hablada en el noreste de Portugal desde antes de la fundación de la nación lusa. Estructuralmente es una lengua romance de origen latino que pertenece a la familia lingüística asturleonesa, la cual engloba también al asturiano y al leonés.
Hasta 1884 fue una lengua exclusivamente oral. Desde entonces cuenta con expresión escrita y, desde 1999, dispone de una Convención Ortográfica. A pesar de su presencia ancestral en el territorio, desde el siglo XVI el mirandés ha sido una lengua minorizada en términos culturales, sociológicos y políticos. Esto permitió que Portugal se proyectara, hasta hace muy poco, como el único país monolingüe de Europa, una "falsa excepción" a la realidad bilingüe o multilingüe de la mayoría de las naciones. En 1999, mediante la Ley n.º 111, se estableció su denominación oficial y el 29 de enero de ese mismo año fue reconocido legalmente como lengua regional de Portugal.
2. ¿Dónde se habla el mirandés?
Se habla en todos los pueblos del municipio de Miranda do Douro —con la excepción de Atenor y Teixeira— y en tres localidades del municipio de Vimioso (Vilar Seco, Angueira y Cacarelhos), en el distrito de Braganza. En lugares como Cacarelhos se llegó a declarar su extinción de forma precipitada pero, aunque debilitado, aún sobrevive en el habla de los mayores. La zona abarca unos 500 km² en la frontera con las comarcas españolas de Aliste y Sayago (Zamora). Asimismo, lo conservan muchos mirandeses emigrados a las grandes ciudades del país o al extranjero.
En la ciudad de Miranda do Douro, donde algunos autores fecharon su desaparición a principios del siglo XVII, la lengua ha experimentado un resurgimiento gracias al asentamiento de personas procedentes de las aldeas cercanas. Actualmente, los niños de la ciudad aprenden mirandés en la escuela pública. Pese a ello, su uso cotidiano en la ciudad es limitado; predomina el portugués y, debido al turismo, es común escuchar castellano. Por tanto, la capital administrativa no es el lugar ideal para apreciar el mirandés vivo, y concluir que la lengua se extingue por su bajo uso en la ciudad es una afirmación infundada.
Antaño, el dominio del asturleonés en Portugal era mucho más vasto, abarcando casi todo el distrito de Braganza entre el río Sabor y la frontera. Durante la Alta Edad Media, este dominio se fue replegando hacia la raya. Otros dialectos se conservaron hasta hace poco en la zona de la Lombada (Braganza), en localidades como Rio de Onor o Guadramil. Aunque en estos núcleos se suele dar por extinguido, el caso de Rio de Onor sigue presentando matices por estudiar.
Aun donde la lengua se ha perdido, persiste una cultura común que corresponde a la Terra de Miranda medieval. Esta identidad se manifiesta en el vocabulario, la fonética y la sintaxis del portugués local, así como en las tradiciones, la música y las danzas compartidas.
3. ¿Cuántas personas hablan mirandés?
No existe un censo exacto, pues las cifras oscilan según criterios demográficos y sociolingüísticos.
Hacia 1900, José Leite de Vasconcelos estimó unos 15.000 hablantes, asumiendo que en las aldeas mirandesas el uso era del 100%. Aunque los mirandeses ya eran bilingües por necesidad institucional y religiosa, la cifra fue válida hasta la crisis demográfica de los años sesenta, cuando la despoblación cambió drásticamente el panorama.
Estimaciones recientes sitúan el número entre los 5.000 hablantes residentes y un máximo de 10.000 si incluimos a la diáspora. Sin embargo, si nos ceñimos al uso regular en la vida social y familiar, la cifra real de hablantes activos podría ser inferior. Es un hecho reconocido que la erosión del idioma, acelerada desde 1960, aún no se ha detenido.
Este declive llevó a muchos a vaticinar su desaparición total para la década de 1980, pero el mirandés ha demostrado una resiliencia que ha desmentido tales augurios. Aun así, la presión del portugués es constante. Factores como la construcción de las presas del Duero (que trajo población foránea), la generalización de la educación exclusivamente en portugués, el impacto de la radio y la televisión, y la larga movilización de jóvenes durante la guerra colonial, fueron decisivos para que el portugués ganara terreno como lengua cotidiana.
4. ¿Cuál es el origen del mirandés?
El mirandés surge de la evolución del latín en la región noroccidental de la península, consolidándose como parte de la familia asturleonesa entre los siglos VI y VIII. El territorio de Miranda fue el hogar de la tribu astur de los zoelas, cuya influencia se extendía por el actual distrito de Braganza y las comarcas zamoranas colindantes.
El asturleonés fue la lengua del Reino de León, utilizada en la corte y los monasterios hasta los siglos XIII y XIV. Documentos de los monasterios de Moreruela o San Martín de Castañeda muestran un leonés medieval extremadamente cercano al mirandés actual. Cabe destacar también la impronta de colonos musulmanes en la zona tras la reconquista, una influencia aún pendiente de un estudio profundo.
Desde la fundación de Portugal, la frontera política no coincidió con la lingüística. El asturleonés siempre se habló en suelo portugués, evolucionando de forma autónoma. Incluso las figuras clave en la formación del reino, como Doña Teresa o Alfonso Henriques, hablaban leonés. Por ello, el mirandés es, por derecho propio, un pilar esencial de la historia y la identidad de Portugal.
5. ¿Cómo se produjo el proceso de marginación?
La desaparición del Reino de León privó al asturleonés de un centro de poder que estandarizara la lengua, lo que fomentó su fragmentación y su progresivo confinamiento en el mundo rural. Mientras el castellano y el portugués se convertían en "lenguas nacionales" impulsadas por el Renacimiento y la administración pública, el mirandés quedó excluido de los grandes movimientos culturales.
A partir de este periodo, el mirandés empezó a ser estigmatizado como una lengua de gente inculta ("lhéngua de charra"), objeto de burla. Los mirandeses alfabetizados abandonaban su lengua materna en favor del portugués, considerado "grave" o "noble". Esta pérdida de memoria histórica consolidó el falso mito de que el mirandés no era una lengua propia, sino un "portugués mal hablado", generando complejos que aún persisten en algunos hablantes.
8. Principales características del mirandés
Diferencias con el Portugués
- Palatalización de la L inicial: lhuna (lua), lheite (leite).
- Diptongos ascendentes: castielho (castelo), fuonte (fonte).
- Conservación de 'l' y 'n' intervocálicas: arena (areia), tener (ter).
- Ausencia de la nasal "ão": perdon (perdão), pan (pão).
Diferencias con el Castellano
- Conservación de la F inicial: filho (hijo), fazer (hacer).
- Mantenimiento de "lh" frente a "j": mulhier (mujer), fuolha (hoja).
- Artículos propios: l, la, ls, las (el, la, los, las).
- Prefijo de negación: Uso de z- o s- en lugar de des- (zamprego).
15. ¿Qué importancia tiene para Portugal?
Defender las lenguas minoritarias es un imperativo para preservar el patrimonio de la humanidad. La diversidad lingüística es una riqueza que define la identidad de Portugal. El Estado debería reconocer plenamente su realidad bilingüe e integrarla en los programas escolares para sensibilizar a la ciudadanía.
La democracia lingüística es, en última instancia, respeto a la diferencia. Para los municipios de Miranda, su lengua es además un activo económico vital contra la desertificación. Hablar mirandés no hace a nadie "menos portugués"; al contrario, defender esta lengua milenaria es un deber cívico que enriquece a toda la nación.
Amadeu Ferreira.
Texto cedido por Alcides Meirinhos, vicepresidente de la Asociación de la Lengua y Cultura Mirandesa.