Otras fuentes lo sitúan entre 161 y 180. Los hermanos Facundo y Primitivo, hijos de San Marcelo y Santa Nonia, se encontraban en las inmediaciones de la villa sahagunense cuando fueron acusados de cristianos. Apresados según la ley romana, fueron puestos en presencia del cónsul Ático, el cual ordenó tortura e ingreso en prisión.
Restos del Monasterio de San Benito, anteriormente dedicado a San Facundo y San Primitivo
Los hermanos sufrieron los más terribles tormentos, desde horno al fuego a venenos, para finalmente ser decapitados. Sus restos se echaron al río Cea, pero unos cristianos que habían presenciado la tortura lograron recuperar los cadáveres dándoles sepultura allí mismo.
Arca con las reliquias de San Facundo y San Primitivo
Más adelante cuando se adoptó el cristianismo los hermanos fueron canonizados, y en el lugar donde habían sido enterrados se erigió una abadía en su honor. Esta se convirtió en centro de peregrinación con el nombre de Domnos Sanctos (Señores Santos). Esta frase derivaría en "Sanctus Facundus">"SanctFagunt"> "SantFagun" >Safagun". Finalmente la "f" perdió su sonoridad y se convierte en muda: Sahagún.
Soy berciana, licenciada en filología francesa por la Universidad de Estrasburgo y ex traductora del parlamento europeo. Unos cuantos años alejada de mi tierra, hicieron que al regresar a la misma me diese cuenta de lo penosa que es la vida ahora aquí, y de lo injusto que resulta esta situación si lo comparamos con lo que teníamos. Ello me ha animado a escribir y dar a conocer mi tierra.
El catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad de Salamanca, Antonio Notario, reflexiona sobre el pensamiento filosófico de la Escuela de Salamanca. En esta entrevista de Relecciones de la Escuela de Salamanca valora la aportación de ideas como la justicia, la libertad, la dignidad humana o la relación entre fe y razón.
Mayo de 1988. Un jurista leonés viaja a Londres y rescata del olvido la copia que calló a los escépticos y blindó para siempre la autenticidad de la Carta Magna Leonesa.
Analizamos el profundo impacto del Terremoto de Lisboa de 1755 en la Región Leonesa, detallando a través de una encuesta científica de la época cómo el sismo provocó daños en catedrales, alteraciones insólitas en ríos y fuentes, y un pavor generalizado en localidades de la región que perduró en la memoria colectiva durante generaciones.