Nueva edición ilustrada de un título emblemático de Julio Llamazares
El día de Jueves Santo de 1929, cuando Genaro Blanco Blanco moría atropellado por el primer camión de la limpieza que conoció la ciudad de León, dio comienzo una leyenda que continúa viva hasta nuestros días. Pellejero de profesión, habitual de los bajos fondos de la ciudad, devoto del orujo, de las timbas y de los prostíbulos, su muerte fue tan sonada que pronto se creó una cofradía integrada por poetas y bohemios de la noche y dedicada a honrar su memoria.
El entierro de Genarín es la crónica de esta leyenda, el evangelio apócrifo en el que se relatan la vida y los milagros del célebre pellejero, el irónico homenaje a un vividor que se ha convertido al pasar del tiempo en el santo de los borrachos y los bohemios.
Entre la picaresca y el esperpento literario, dos géneros típicamente españoles, Julio Llamazares traza en esta obra -su primera obra narrativa, recuperada ahora por Alfaguara e ilustrada con grabados del pintor Antonio Santos- un magnifico y divertido retrato de la insólita y provocadora procesión que cada noche de Jueves Santo recorre las calles de León.
Estamos ante un libro que rememora la cultura tradicional de La Carballeda (Zamora), con recuerdos y añoranzas de la vida pasada en esta tierra, pero con una peculiaridad muy importante: está narrado en su propia habla local… “en su propia salsa”, como lo hablarían los protagonistas de esa cultura al final del siglo XIX o a principios del siglo XX.