Este domingo, Boñar acoge la cuadragésima edición de la Fiesta Campesina de UGAL-UPA, una cita que se ha convertido en símbolo de identidad rural y que este año pone el foco en la solidaridad. La organización agraria ha anunciado que la recaudación del evento, estimada en unos 10.000 euros, se destinará íntegramente a agricultores y ganaderos afectados por los incendios que han golpeado duramente la provincia de León.

El fuego, junto con los bajos precios de los cultivos, ha dejado al campo en una situación crítica. “Las cosechas han sido buenas en producción, pero desastrosas en precios”, explicó Sonia Castro, secretaria general de UGAL-UPA, quien advirtió que los ingresos no cubren los costes, especialmente en el cereal, lo que pone en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones.
En ganadería, aunque los precios del vacuno de leche y carne se mantienen estables, preocupa la pérdida de alimento por los incendios y la amenaza de enfermedades en las cabañas. La organización repasó también las reivindicaciones pendientes: mejoras en el cultivo de remolacha, reconocimiento de titularidades compartidas, impulso al lúpulo y medidas frente al cambio climático. Además, se pidió a las administraciones que mantengan las ayudas y modernizaciones necesarias, y se exigió una respuesta rápida sobre la validez de las superficies quemadas para las ayudas de la PAC. “Pedimos que sigan apoyando al sector, que puede ser muy viable”, insistió Castro.

Valentín Martínez, secretario de organización, subrayó la necesidad de atención psicológica para quienes han sufrido los incendios, y recordó otros retos urgentes como el nuevo diseño de la PAC y el relevo generacional. El alcalde de Boñar, Pepe Villa, expresó el compromiso del municipio con el campo: “La montaña es más necesaria que nunca y Boñar siempre va a estar al servicio del sector primario”.
La fiesta se celebrará en el soto de Boñar y contará con el tradicional premio Matías Llorente, además de diversas actividades y sorpresas. El menú incluirá arroz a la zamorana como guiño a la provincia vecina, vino Prito Picudo y pera conferencia del Bierzo, en homenaje a la tierra. UGAL-UPA convierte así su fiesta anual en un acto de resistencia, memoria y exigencia política, reafirmando que el mundo rural no solo merece celebración, sino también soluciones.