¿Hubo una alternativa a la Reconquista basada en el entendimiento?
En el corazón de la vieja Hispania existió un poder que no se fundaba en la guerra, sino en el entendimiento. Mientras Roma levantaba su cruz sobre los reinos del norte, un soberano cristiano y un príncipe musulmán imaginaron un pacto distinto: una frontera que no separara, sino que uniera. Aquel proyecto, sellado entre el emperador Alfonso VII y Zafadola, último heredero de los reinos andalusíes del valle del Ebro, representó un ideal de equilibrio político y religioso que desafiaba los designios pontificios.
Fue un tiempo breve, pero luminoso, en el que la autoridad civil quiso imponerse a la guerra santa y la diplomacia buscó sustituir a la espada. Esta novela evoca ese instante suspendido entre la razón y la fe, entre la historia y el mito. Con rigor histórico y mirada literaria, explora la vida de quienes creyeron posible otra idea de Hispania: un espacio común donde la diversidad no era amenaza, sino principio de concordia.
Olvidado por los cronistas y diluido en los relatos de la Reconquista, aquel sueño dejó sin embargo una huella indeleble: la certeza de que hubo, alguna vez, un poder que quiso ser puente antes que cruzada, y un destino que pudo ser distinto del que heredamos.
Presentación de Libro
“Zafadola. Espada de la dinastía”
de Juan Pedro Aparicio
La Casona de San Feliz de Torío
Miércoles 18, a las 19.30h
Otros libros del autor
"El sueño del emperador" "Los cuadernos de Hermógenes Omaña" "Retratos de ambigú" "El año del francés" "Tristeza de lo de Ix" "La forma de la noche" "London Calling"
Una alianza histórica: En medio de la furiosa tormenta que se avecina sobre la Hispania del siglo XII, surge un pacto inesperado entre un emperador cristiano y un emir musulmán. Esta novela nos sumerge en la fascinante figura del Rey Lobo, Muhammad ibn Mardanis, la última esperanza para detener a los invencibles guerreros almohades.
En "Historias de Zamora", Maclug d´Obrheravt nos narra las aventuras de dos amigos que recorren la provincia de Zamora visitando sus monumentos más conocidos, desde la prehistoria hasta la presencia de los árabes, pasando por los celtas vacceos, los celtas vettones o los celtas astures