La ermita se restauró hace pocos años, contó con la autorización de Patrimonio para ser reformada y a juzgar por la imagen antigua, falta tenía siendo más que necesaria.

La última reforma se había hecho en 1.958.
Está situada a la salida del pueblo en lo que llamamos "El Camino de Abejera", ahora asfaltado que conduce a dicho pueblo.

Es una pequeña edificación con apenas valor artístico donde acoge una talla de madera del Cristo de la Vera Cruz del que recibe su nombre.

Esta talla no es que tenga notable calidad artística aunque se considere neogótica del siglo XV según fue catalogada y que puede ser una copia caracterizada por la desproporción de sus miembros con tronco y brazos largos piernas cortas.

Se le tiene en Riofrío especial cariño tanto al Cristo como a la ermita, la cual tiene una pequeña campana que es tradición tocarla por el mayordomo de turno los viernes y domingos por la tarde.
Han sido parte fundamental de nuestra Semana Santa donde es llevado el Cristo, ahora el Yacente, en la Procesión del Santo Entierro del Viernes Santo y salir de allí el Resucitado el Día de Pascua para la Procesión del Encuentro.
Antiguamente los hombres tenían por costumbre descubrirse quitándose la boina al pasar a su altura.
En tiempos de grandes sequías el Cristo de la Vera Cruz era trasladado desde la Ermita a la Iglesia para pedirle que lloviera haciéndole una novena.
Se le cantaba este Ramo:
Santísimo Sacramento
en la custodia encerrado,
dadnos licencia Señor,
para cantar este Ramo.
A nuestro Señor bendito,
Cristo de la Vera Cruz,
que siempre en sequías malas
nos fue remedio y salud.