Patatas meneás
Patatas meneás salmantinas: receta fácil de un plato humilde con mucho sabor
- Patatas: 4 piezas medianas (cerca de un kilo, preferiblemente Monalisa o Agria).
- Panceta curada: 125 gramos, cortada gruesa para hacer los torreznos.
- Ajos: 3 dientes grandes.
- Pimentón de la Vera: 1 cucharadita colmada del dulce y 1/2 cucharadita del picante.
- Laurel: 1 hoja.
- Aceite de oliva suave: 4 o 5 cucharadas.
- Sal al gusto.

Elaboración
1. La grasa de los torreznos y la cocción de la patata
El crujiente: En una sartén hermosota, echa el aceite y pon los trozos de panceta apoyados sobre su propia corteza. Mantén el fuego al mínimo durante unos 12-15 minutos. Con paciencia, la panceta irá soltando su grasa y la piel se volverá dura y crujiente.
La base: Al mismo tiempo, pela las patatas y trúzalas "cascándolas" (dando un pellizco con el cuchillo al final del corte para que suelten el almidón). Échalas a una cazuela con agua fría, sal, la hoja de laurel y uno de los dientes de ajo entero. Ponlo a hervir a fuego moderado durante unos 20 minutos.
2. Dorar y escurrir
Sube el fuego de la sartén para terminar de dorar la panceta por los lados. Cuando los torreznos estén bien tostados, sácalos a un papel de cocina y aparta la sartén del fuego para que el aceite baje de temperatura.
Comprueba que las patatas estén bien tiernas pinchándolas. Escúrrelas bien, retira el laurel y guarda una taza del agua del hervor por si acaso.
3. El sofrito charro
En la misma sartén donde ha quedado toda la grasa de los torreznos, echa los otros dos dientes de ajo bien picaditos a fuego muy lento.
En el momento en que empiecen a bailar y coger color, retira la sartén casi del fuego, echa las dos variedades de pimentón y remueve rápido. Es vital que no se queme para que no amargue.
4. El meneo final
Devuelve las patatas calientes a su olla limpia y machácalas con fuerza usando una cuchara de madera o un tenedor. Buscamos un puré con cuerpo, rústico y con algún tropezón, nada de texturas finas de batidora.
Ve regando el puré con el sofrito de pimentón poco a poco mientras remueves con energía hasta que la patata absorba toda la grasa y coja ese color anaranjado tan típico. Si notas que te queda espeso, echa un chorrito del agua que guardaste.
Ponlo en el plato y corónalo con los torreznos troceados por encima para buscar el contraste.