¿Sabía que en la provincia de Salamanca se encuentran los huesos de los pastores que adoraron al Niño Jesús en el portal de Belén hace más de dos mil años?, ¿que en la capital vivió un insigne salmantino que predijo la Revolución Francesa mucho antes de que se produjera?
¿Y que el mismísimo Diablo bajaba cada noche a una famosa Cueva para impartir sus artes oscuras, a siete alumnos, a cambio de un pago nada lícito al término de sus enseñanzas? Salamanca es cuna de arte y sabiduría pero también de misterios sin parangón, que sitúan a la ciudad y su provincia en un punto clave a caballo entre la Historia y la realidad. Adéntrese en sus enigmas de la mano de infelices princesas, atrevidas concubinas y valientes caballeros. Sorpréndase con los secretos que albergan los pasadizos de sus castillos y que se esconden tras las lápidas de sus tumbas. Aventúrese en su historia a través de los ecos milenarios de sus parajes, como la Sierra de Francia o las Quilamas, donde la mismísima Virgen María se apareció en diversas ocasiones. Descubra todo lo que esta provincia oculta de la mano de unas páginas que le llevarán de viaje a través de los enigmas de todas sus comarcas.
No es fácil adentrarse y aportar novedad en la temática histórica de "Los Comuneros" toda vez que ha sido estudiada y documentada por prestigiosos historiadores por su carácter referencial y significativo.
En el siglo pasado recorría los caminos leoneses un arriero nacido en Sanabria. Era alto, grande, exorbitante, colosal… con unos largos y fuertes brazos acostumbrados a levantar los sacos de trigo y los pellejos de vino. Sus inmensos ojos azules le llenaban de luz la tez ennegrecida por el sol y el viento de Sierra Culebra