Hallan en La Ercina un campamento romano clave para entender la conquista de la Montaña Oriental Leonesa
La Universidad de León localiza un recinto militar de 1,7 hectáreas vinculado al asedio del castro durante las Guerras Cántabras.
Investigadores del grupo de Historia y Arqueología de la Universidad de León han localizado un campamento militar romano de 1,7 hectáreas a unos 500 metros de La Peña del Castro, en el municipio de La Ercina. El recinto está vinculado al asedio y la conquista del poblado durante las Guerras Cántabras.
El hallazgo aporta nuevas claves sobre la conquista romana en la Montaña Oriental Leonesa, una zona en la que hasta ahora existían pocas evidencias que permitieran relacionar los campamentos militares con los asentamientos de la Edad del Hierro.
Cómo es el campamento
Según Eduardo González Gómez de Agüero, codirector de la intervención arqueológica, el recinto tiene planta cuadrangular y una entrada en clavícula, característica de los campamentos romanos vinculados a la conquista de la cornisa cantábrica. Su emplazamiento permitía controlar tanto el poblado como sus accesos.
Muralla: construida con piedra local, de unos 1,5 metros de anchura. Hoy conserva menos de medio metro de altura, pero los investigadores calculan que alcanzó aproximadamente el doble.
Plataforma interior: de tierra, de unos 12 metros de anchura, hecha con materiales del propio terreno. Servía como espacio de ronda, reforzaba la muralla y elevaba el campamento respecto a la ladera.
Interior: hay indicios de estructuras construidas con materiales perecederos.
Durante los trabajos se han recuperado restos de armamento y tachuelas del calzado de los soldados romanos, que refuerzan la relación entre el campamento y la conquista de La Peña del Castro.
"Uno de los aspectos relevantes es su estado de conservación. No es fácil encontrar un campamento relacionado con un castro con este nivel de conservación", señala González Gómez de Agüero.
El asalto a La Peña del Castro
Las excavaciones de este verano en el castro han confirmado que el asalto se produjo por la ladera norte del poblado, una hipótesis que ya contaba con indicios de campañas anteriores.

Las investigaciones previas habían documentado un incendio de gran intensidad que arrasó parte del asentamiento y destruyó estructuras destacadas, entre ellas los dos templos de la Edad del Hierro identificados en campañas anteriores.
Los nuevos resultados abren una línea de investigación sobre la posibilidad de que, tras la conquista, se produjera una destrucción deliberada de otras estructuras del poblado. Esta hipótesis, todavía pendiente de estudio y confirmación, permitiría analizar si Roma buscó también romper los vínculos de la población local con su territorio. A ello se suma una torre de vigilancia en la parte superior del asentamiento.
"No se trata solamente de vencer al enemigo, sino de humillarlo, borrar su identidad y romper sus vínculos con el territorio", explica González Gómez de Agüero sobre una de las líneas que el equipo quiere desarrollar en próximas campañas.
Queda por precisar la cronología del ataque y si la destrucción se produjo en un único episodio o en distintas fases.
Un vacío en la arqueología de la provincia
Las investigaciones sobre las Guerras Cántabras han documentado campamentos romanos en Asturias, Cantabria y Palencia, pero la relación entre estas estructuras militares y los poblados de la Edad del Hierro estaba menos estudiada en la vertiente cantábrica leonesa.

"Es un paso importante para conocer cómo se realizó la conquista en la vertiente cantábrica leonesa, una zona en la que faltaba relacionar los campamentos romanos con los poblados de la Edad del Hierro", destaca Carlos Fernández, director del grupo de investigación.

La situación del enclave permite además establecer conexiones con otros emplazamientos documentados en el valle del Porma, para estudiar los movimientos de las tropas romanas por los valles que cruzan la cordillera de norte a sur.
De la fotografía aérea a la excavación
El proyecto arqueológico comenzó en 2013 y se interrumpió durante la pandemia. Al retomarlo, el estudio del entorno con fotografía aérea, tecnología LiDAR y otras técnicas de prospección detectó una estructura anómala que no parecía una formación geológica natural. Las prospecciones de primavera y la excavación de este verano han confirmado que es un campamento romano.
La intervención forma parte del proyecto "Territorio y Patrimonio. Los pilares de un turismo cultural sostenible en el medio rural", del programa INTERREG VI-A España-Portugal (POCTEP 2021-2027), con financiación de la Junta de CyL y el apoyo económico y material del Ayuntamiento de La Ercina.
El alcalde de La Ercina, Ignacio Robles, ha destacado la implicación de los vecinos en las excavaciones desde 2013: "Lo más importante quizás es la simbiosis que se ha producido entre los arqueólogos y la población". Y lo resume así: "lo que se desconoce no se ama".
Fuente: Universidad de León.
Fotografía principal: Reconstrucción del campamento romano. ULE
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