Biografía de Alfonso VI de León escrita en el primer tercio del siglo XII
Es una biografía de Alfonso VI de León escrita en el primer tercio del siglo XII
Se la conoce como Historia legionensis, Historia silense oCrónica silense. Escrita en latín por un monje del monasterio de Santo Domingo de Silos, de ahí lo de "silense" que los expertos creen que provenía de la colegiata de San Isidoro de León o el monasterio de Sahagún.
¿De qué trata la obra?
Básicamente los relatos son una biografía genealógica de Alfonso VI, que explican su reales ascendencias paterna y materna, pamplonica y astur respectivamente, pero lejos de ser aburrida es bastante interesante porque se narran al mismo tiempo historias de la época, como gestas o incluso milagros, así como las batallas contra los musulmanes.
La idea de continuidad de los reinos cristianos visigodos está muy presente en toda la obra.
“Bajo el reinado del primer emperador hispano, Alfonso VI, estas provinciae serán las que conformarán el regnum Yspanorum, legado de los Yspani o Yspanici reges, tanto visigodos como postvisigóticos, constitutivo de la patria que los reyes cristianos posteriores al cataclismo islámico tienen por misión recuperar. El sistema toponímico formado por Hispania y sus provinciae conlleva pues una definición territorial y unitaria de la pretensión imperial de Alfonso VI”
George Martin - Experto en latín e historia medieval
Está inacabada
Se sabe que el texto fue escrito después de fallecer Alfonso VI y durante el reinado de su sucesora Urraca I. La biografía se detiene en la muerte violenta de su hermano Sancho, que no dejó descendencia, y permitió a Alfonso recuperar su trono y reclamar Castilla y Galicia, convirtiéndose en emperador.
Apasionado de nuestro legado histórico y cultural. Desarrollador de aplicaciones web. Técnico especialista en Dinamización del Medio Rural y monitor de cultura tradicional leonesa.
Analizamos el profundo impacto del Terremoto de Lisboa de 1755 en la Región Leonesa, detallando a través de una encuesta científica de la época cómo el sismo provocó daños en catedrales, alteraciones insólitas en ríos y fuentes, y un pavor generalizado en localidades de la región que perduró en la memoria colectiva durante generaciones.