Un pleito de 1766 acaba en hermanamiento entre Morille y Monforte de la Sierra
Una vieja queja vecinal del siglo XVIII, rescatada por un antropólogo del CSIC, sella ahora la amistad entre un pueblo de canteros y otro de la Sierra de Francia
Hay rencillas entre pueblos que duran generaciones, y luego está la de Morille y Monforte de la Sierra, que ha tardado 260 años en solucionarse. Empezó por algo tan cotidiano entonces como las piedras de molino y ha terminado con los dos ayuntamientos hermanados, con firma, placa y comida en la plaza.
Dos piedras de más
En el siglo XVIII, Morille era tierra de canteros. De sus canteras, activas hasta el siglo XIX, salían sobre todo piedras de molino, muy apreciadas en toda Salamanca. Tanto que una norma obligaba a los vecinos de Monforte de la Sierra a comprar allí las dos piedras que necesitaba cada uno de sus molinos.
A los monforteños aquello no les hizo ninguna gracia. Ellos también tenían canteras en su sierra, así que pedían comprar en Morille solo una de las dos piedras y sacar la otra de su pueblo. Así que en 1766 protestaron por escrito, y ese papel ha llegado hasta hoy.
Un documento rescatado del olvido
El escrito lo sacó a la luz Antonio Cea, antropólogo del CSIC y gran conocedor de las sierras salmantinas, que lo encontró y lo estudió a fondo. Después la revista cultural de Morille, Los Barcerales, lo publicó en sus páginas.

Así, una vieja queja vecinal se ha convertido en la excusa perfecta para unir a los dos pueblos.
De la queja al abrazo
El acercamiento comenzó con una visita institucional a Morille y se ha completado en Monforte de la Sierra. Allí, el alcalde, Ángel Pescador, recibió a la delegación de Morille, encabezada por su regidor, Manuel Ambrosio Sánchez, y leyó en la plaza el texto del hermanamiento.
Los dos alcaldes firmaron un acuerdo que incluye un programa de colaboración entre ambos municipios, y Monforte entregó a sus invitados una placa conmemorativa.

Hubo también tiempo para enseñar a los visitantes el patrimonio del pueblo y para una comida que ofreció el ayuntamiento.
Por el camino, la comitiva de Morille paró en Mogarraz para visitar el Centro del Bordado Serrano.
La vuelta para 2027

La historia tendrá segunda parte. El 31 de julio de 2027 serán los vecinos de Monforte los que viajen a Morille para devolver la visita. Esta vez, eso sí, nadie les obligará a volver cargados con piedras de molino.
Fotografías: PSOE Salamanca
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